Uso intencional de agentes biológicos para causar enfermedad y/o muerte de humanos, animales o plantas. Es decir, que el ganado y las cosechas, también pueden convertirse en el blanco de acciones bioterroristas.
Las motivaciones pueden ser políticas, religiosas, ideológicas o étnicas. Los actos bioterroristas son infrecuentes pero sus efectos o consecuencias, cuando ocurren, pueden ser de largo alcance.
Los agentes que pueden ser utilizados como armas biológicas incluyen a los siguientes microorganismos: bacterias, hongos, virus y toxinas.
Guerra Bacteriológica:
Uso de agentes biológicos en un escenario de guerra, principalmente
contra personal militar o poblaciones. Su objetivo es el de causar
gran destrucción y muerte. Actualmente, ningún país cuenta con capacidad
demostrada para usar armas biológicas.
En México la ocurrencia de una guerra bacteriológica es muy remota ya que nuestro país no es partícipe en ningún conflicto armado. Sin embargo, aunque el riesgo es sumamente bajo, en México se podría presentar un evento de bioterrorismo por lo que El Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Salud, ha implementado un plan para proteger la salud de la población ante la amenaza de un ataque de esta naturaleza.